Autenticidad:

Construyendo una cultura que permita a todes ser nosotros mismos

Módulos

  • Ser auténticos con nosotros mismos
  • Alinear pensamientos y acciones
  • Usando máscaras en el trabajo
  • Encajar vs. Pertenecer

Introducción

Ser auténticos con nosotros mismos

Podríamos empezar este reporte hablando de los beneficios de ser auténtico en los distintos ámbitos de nuestra vida, pero creer ser auténtico es, posiblemente, una mala señal para adentrarnos en estos temas.

Por el contrario, saber que hay algo de nosotros que no es - o no fue - del todo auténtico ante un grupo de amistades, trabajo, pareja o familia es, seguramente, el mejor indicio que podemos tener. Para saber que hay un “yo” que no es tan real o no es tan verdadero con algunas personas, es necesario que antes nos hayamos preguntado - consciente o inconscientemente - ¿Quién soy yo? Sin dudas, una pregunta bastante detestable.

Tal vez por eso solemos contestar en piloto automático. Si nos preguntan quienes somos, probablemente tengamos una respuesta armada o, al menos, tendría identificado un par de rasgos que consideramos como propios para contestar. Sería muy poco práctico hacer una revisión autobiográfica para saber quiénes somos cada vez que nos hacen la pregunta.

Antes de nada, queremos empezar poniendo una bifurcación en el camino del autoconocimiento y la autenticidad personal.

¿Tienes una personalidad auténtica? o ¿eres auténtico con tu personalidad?

Hay corrientes de pensamiento como el esencialismo que remarca la existencia de un ser puro, donde existe un set de características que nos hacen ser de una forma determinada, estas características son inmutables y nos definen como personas.

  • ¿Qué hace que yo sea yo y no otra persona?
  • ¿Existe alguna verdad fundamental y permanente sobre mí que me diferencie del resto?
  • ¿Hay una versión real de mí a la cual debo serle auténtico/a?

En otro espectro, está esa otra cara de la moneda que presenta Darío Sztajnszrajber donde dice que la personalidad es algo que se va construyendo día a día conforme a nuestro entorno y experiencias.

  • ¿Estamos siendo honestos con lo que hoy estamos siendo?
  • ¿Somos conscientes de los cambios que hemos sufrido a lo largo del tiempo en preferencias/gustos/formas de pensamiento?

¿Mucho que procesar? Perfecto, entonces necesitamos un poco de filosofía. Creemos que ambos enfoques pueden ayudarnos en diferentes aspectos en nuestro viaje al autoconocimiento.

Buscar verdades fundamentales acerca de nosotros y poder ver que hay patrones y características personales que tienden a repetirse en nuestros círculos, (ya sea que seamos impacientes, curiosos o nos mostramos empáticos siempre antes lo demás) puede ayudarnos a proyectarnos de mejor forma con la sociedad. Y si bien una identidad estable nos ayuda a entender quiénes somos, también nos puede asfixiar y condenar a ser esa persona siempre.

El filósofo, docente y ensayista Darío Sztajnszrajber suele recorrer la obra de varios filósofos para trabajar el tema de la identidad [ENG] en sus charlas y ensayos. A partir de la obra de varios/as pensadores se pregunta “¿Qué pasa si esa identidad no existe como tal y es una construcción qué hacemos nosotros? ¿Qué pasaría si en vez de plantear como algo certero, la planteamos como una búsqueda? ¿En vez de quién soy, nos planteamos quiénes vamos siendo?”. Entonces ¿Cómo nos deja esto parados ante la autenticidad? Si nuestra identidad es una búsqueda constante de quiénes somos, ser auténticos implicaría reflejar ese cambio constante.

De hecho, resistirse a ser la misma persona del pasado o no reconocer las propias contradicciones que puede tener nuestra identidad, podría significar “no ser tan auténticos” con nosotros mismos.

El dilema de conocer quiénes somos, es un trabajo introspectivo y nos acompañará a lo largo de nuestras vidas, ya que siempre podremos profundizar más. Tal vez una primera conclusión, sea que nunca podremos mantener un “yo” que no cambie. Para modificar ese “soy” en un “vamos siendo”, tendremos que abandonar la comodidad de pensar que somos auténticos a un ser inmutable, para entonces cuestionarnos: ¿Quién soy ahora? Para ser auténticos ante otros, primero tenemos que serlo con nosotros mismos.

Alinear pensamientos y acciones

Es importante sacar lo mejor de estas dos formas de ver la personalidad y poder alinear el consciente, las acciones y como lo proyectamos.

Aquí algunas líneas de pensamiento que pueden serte útil al hacer esta retrospectiva personal.

Conectar con uno mismo:

  1. Re-visitarnos ocasionalmente. Revalorar si lo que pensamos aún tiene sentido: Cada tanto es sabio y útil hacer una revaloración de nuestra escala de valores, creencias y definir si siguen haciendo sentido para la forma en la que queremos expresar nuestra opinión y personalidad. Actualizarnos conscientemente debería ser una actividad planeada, no solamente cada que surge un cambio, crisis o alguna eventualidad impactante.

     

  2. Mirar objetivamente nuestros comportamientos: Parte de esta actualización consciente debe ser el analizar nuestros objetivos diarios de la forma más objetiva y plana posible, intentando abstraer lo más posible nuestra opinión personal, ver las acciones que realizamos como hechos.

     

  3. Buscar discrepancias entre lo que creemos y hacemos: Al poder ser capaces de analizar lo más objetivamente nuestras acciones, empezaremos de forma natural a encontrar las discrepancias entre lo que decimos que somos y lo que somos realmente en el día a día.

     

  4. Proyectar genuinamente lo que somos con los demás: Si no alineamos nuestros modelos mentales con nuestros comportamientos, es posible que vivamos en una disonancia personal, proyectando los demás aspectos que no nos representan realmente.
"Aprendemos de la parte de la historia en la que decidimos enfocarnos."
Hannah Gadsby
Comediante, de "Nanette" en Netflix

Hannah Gadbsy, comediante de Stand up, menciona en su especial en Netflix, Nanette sobre la importancia que tiene contar nuestra historia de forma correcta, ya que la narrativa personal que desarrollamos ante otros y en la parte de nuestra historia en la que nos centramos, se va convirtiendo nuestra realidad. Y termina siendo lo que comunicamos consciente o inconscientemente en rasgos de nuestra personalidad, y comportamientos diarios.

Su show es brillante por la forma en que describe su proceso identitario, donde lo relevante, más que su proceso de auto-conocimiento es su proceso de proyección ante los demás, le da una prioridad importante a exteriorizar de forma correcta su personalidad. En sus palabras “necesito contar mi historia cómo se debe”.

Cuando proyectamos versiones de nosotros mismos que no nos representan, ya sea por temor, por vergüenza o por ignorancia, eventualmente corremos el riesgo de que se conviertan en una realidad mal provocada.

Productividad basada en automatización

Se le ha restado importancia a la autenticidad y a las distinciones únicas, sensibles y propias del ser humano como mostrar sentimientos y tener opiniones diversas por el capitalismo moderno. Hemos actualizado la escala de valores y las características admirables en los seres humanos, las cuales cada vez están más enfocadas en comportamientos que tienen las máquinas.

Al automatizar procesos e industrias, hemos alcanzado niveles de productividad como nunca antes habíamos visto. Desafortunadamente empezamos a querer apropiarnos de esos atributos asociados a la productividad, restando y anulando comportamientos característicos del ser humano.

Si alguna vez tuviste que trabajar hasta tarde y te molestaste porque el café no hizo el efecto necesario para no ser víctima del sueño y el cansancio, entiendes lo que intentamos retratar: Trabajar jornadas laborales largas ininterrumpidas, saber trabajar bajo presión, mantener la calma, ser profesional (refiriéndose a no involucrar emociones personales), aspirar a no equivocarnos y ser perfectos.

Todos son rasgos y características de las máquinas, no de los humanos. El darle valor a estos atributos, hace que todos los rasgos emocionales de los humanos sean menos importantes.

Usando máscaras en el trabajo

Sin vulnerabilidad, no hay creatividad
Sin tolerancia por la diversidad, no hay innovación
Covering = conformismo

En un contexto laboral donde los atributos personales no cobran relevancia en el lado profesional porque aparentemente no agregan valor productivo, es más probable que la gente empiece a ponerse una máscara profesional en el trabajo. Esto quiere decir, dejar en casa y ocultar todo aquello que los hace ser ellos mismos, a este fenómeno se le llama Covering.

El Covering provoca un efecto de estandarización de comportamientos donde todos tienden a actuar de una manera “profesional” sin conectar de una manera profunda, esto conlleva 3 riesgos en los espacios laborales:

  • Falta de sensibilidad social.Cuando las personas conectan desde lo personal en relaciones laborales (intercambiando lugares donde comprar ropa para sus mascotas o libros de algún tema personal y delicado que pueden ayudarles), se crean vínculos más fuertes, creando lazos y sinergias que son más resistentes en momentos de crisis o situaciones de demanda alta.

  • Vulnerabilidad, falso positivo.Si las personas siempre tienen que pretender estar bien (sin mostrar estrés, ansiedad, nervios o tristeza) es posible que impacte en su productividad directamente. A diferencia de cuando pueden socializar y compartir abiertamente sus emociones con sus colegas, donde aunque no hará que desaparezcan las situaciones de estrés, a medida que suelten la tensión de ocultarlo, es más probable que disminuya.

  • No diversidad, no innovación.. Por último, cuando no hay espacio para opiniones personales, o para expresarse de forma auténtica, esto reducirá la creatividad colectiva de los equipos. La toma de decisiones y soluciones creadas por un equipo que no fomenta la diversidad de pensamiento, se verán limitadas en innovación.
"A medida que te acerques más a la persona que eres realmente, sin necesidad de fingir o crear un personaje en tu trabajo o en tu casa, te convertirás en una persona más fuerte."
Jacyl Shaw
Director Global, GHD Digital D-Lab

Encajar vs. Pertenecer

Entender esta diferencia es relevante para construir culturas organizacionales, grupos, o equipos de trabajo.

La autora, académica e investigadora Brené Brown, quien tiene una larga trayectoria estudiando vergüenza, vulnerabilidad y autenticidad, hace una clara distinción entre pertenecer y encajar.

Encajar es estar evaluándose todo el tiempo: “esto es lo que debería decir, esto es lo que no debería decir, esto es lo que debería evitar decir, esto es lo que me debería poner, así debería lucir”.

En cambio, pertenecer es lo contrario, es decir tu verdad, contar tu historia, no traicionarte por otras personas. Pertenecer no necesita que cambies quien eres, sino que seas quién eres. Estas palabras las podrás encontrar en su especial en NetflixThe Call To Courage” (Netflix).

(¡Recomendación obligatoria para acompañar el contenido de este mes en el Failure Institute!).

Pertenecer a una cultura, a un equipo, a una institución, a un movimiento social, significa ver reflejada en la imagen de otros características, ideas o valores propios. Pertenecer a un grupo social puede, incluso, ayudarnos a entender o despertar facetas nuestras que no conocíamos. En cambio, encajar significa obtener validación y aprobación externa, es decir, ceder el poder de que nos digan quienes somos ante otros.

Being able to separate which places we belong vs. in which we feel compelled to display attitudes that do not represent us is key to changing them (or running away from them whenever possible) but the best thing we can do is from our side of the fence begin to change behaviors, we never know who we might inspire 🙂

Construir una cultura que fomente la autenticidad

Todo comienza como hemos dicho en las historias, la conexión, la empatía y la tolerancia.

Lo interesante de las historias es que le permiten a desconocidos, saber que no están completamente solos, (como los mejores memes, lo mas gracioso de ellos es que no sabías que a tantas personas les pasaba la misma situación). Empezar por permitirnos contar nuestra historia de la forma más asertiva y permitirle a otros contar su parte de la historia, es el primer paso.

De esta forma podemos empezar a absorber diferentes perspectivas y visiones de algún asunto, cuando valoramos que la clave del entendimiento no es la retórica, sino el poder entender diferentes puntos de vista, le daremos prioridad a esa parte del proceso.

No nos malentiendas, no pensamos que sea sencillo, pero sí importante para construir una cultura donde todos se sientan con la libertad de ser ellos mismos. Debemos hacer el esfuerzo por anular por un momento nuestros sesgos personales y tratar de ponernos en la posición de la otra persona.

“El más grande error que podemos cometer es asumir que representamos todas las perspectivas.”
Hannah Gadsby
Comediante, de "Nanette" en Netflix

We want to share some questions that might be useful if you want to implement a change so that people have the opportunity to bring the most authentic versions of themselves to the table, in any work setting, sports team or social movement to which you belong 🙂

Empecemos... por el principio:

1- ¿Quiénes son?
2- ¿Qué los mueve?
3- ¿Dónde encuentran apoyo?
4- ¿Cuándo necesitan reconocimiento?
5- ¿Por qué están aquí?

No necesitamos saber las respuestas, pero si necesitamos buscarlas y que la gente se sienta cómodas respondiéndolas, sin necesidad de aparentar algo que no es.

Y como siempre decimos en el Failure Institute, el trabajo empieza liberándonos de paradigmas obsoletos y construyendo nuevos entendimientos más libres, más empáticos donde quepan todos.

“El trabajo interno -interrogar, re-organizar, re-educar- nuestras mentes y corazones es el trabajo duro. El trabajo del que nadie te hará responsable. Haz eso también. Haz eso por sobre todo.”
Kendra Morous

¿Disfrutaste este contenido?

Aprende más sobre Vulnerabilidad
Scroll to top
es_ESES